Nuestra hermandad con motivo del 50 aniversario fundacional de la misma, solicitó a nuestro Obispo Don Ginés, un año de gracia para esta Hermandad. A continuacion os copiamos parte del decreto emitido por Nuestro Obispo Don Ginés.

¿Que es un Año de Gracia?

Un AÑO DE GRACIA se llama así, no solamente porque comienza y se desarrolla con actos de piedad, sino también porque está destinado a promover la santidad de vida.

Durante este período, conforme al sentir de la Iglesia, podrán obtenerse
indulgencias cuando, además de cumplir con las condiciones comunes (estar en estado de gracia, la disposición interior de rechazo del pecado, incluso venial, confesión y comunión, y orar por las intenciones del Pontífice) se realice una peregrinación piadosa y allí se participe, individual o comunitariamente, en algún acto piadoso en los lugares determinados. Los ejercicios de piedad para que a través de los mismos, Dios sea glorificado dignamente y el hombre obtenga provecho espiritual e impulso para llevar una vida cristiana coherente.

Celebrar un Año de Gracia tiene como fin la renovación interior e implica tres
acciones necesarias:
– un examen de conciencia profundo sobre la propia vida del bautizado y de la
comunidad celebrante,
– un arrepentimiento sincero y un propósito firme de conversión.
– caminar hacia el amor misericordioso del Padre

¿Cómo obtener las indulgencias?

La Indulgencia plenaria, que es la remisión de la pena debida a los pecados y
que pueden lucrar los fieles penitentes una vez al día, con las condiciones
acostumbradas cumplidas las ceremonias establecidas, y que también puede aplicarse como sufragio por las almas del Purgatorio, se puede obtener:

  1. a) Al visitar la Ermita en forma de peregrinación y hubieran estado frente a la

imagen del Nazareno, expuesta a la pública veneración, al menos por un
prudente espacio de tiempo de meditación, concluyendo con la Oración
dominical y el Símbolo de la Fe. También, excepcionalmente, aunque no esté la
imagen y haya una representación.

  1. b) Al participar en los actos que, con motivo del Año de Gracia se organicen a lo

largo del Año: procesiones, triduos, novenas y peregrinaciones.

  1. c) En la Parroquia San Francisco Javier, en el día de la fiesta del titular, 3 de

diciembre, y en el aniversario de la Hermandad, un día de la Semana Santa
(Enchiridion Indulgentiarum, n. 65).

  1. d) Al visitar el cementerio y orar por los difuntos, aplicable a las almas del

Purgatorio, desde el día 1 hasta el 8 de noviembre de 20 19; los demás días del año será parcial (Enchiridion Indulgentiarum, n. 13).

  1. e) A los fieles que asistan devotamente en el solemne rito eucarístico con que

terminen los actos del Año de Gracia (Enchiridion Indulgentiarum, n. 23).

Los fieles cristianos, impedidos por edad avanzada, o grave enfermedad, podrán
conseguir la Indulgencia plenaria si, unido al rechazo de cualquier pecado, y con la intención de cumplir tan pronto como pudieran las tres condiciones acostumbradas, se unieran espiritualmente ante una imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno y a los ritos jubilares con sus oraciones y ofreciendo a Dios misericordioso sus dolores. También podrán lucrar la Indulgencia plenaria, de esta forma, las monjas contemplativas por razón de su clausura.

Todos los fieles podrán lucrar, varias veces al día, Indulgencia parcial si, con
corazón contrito, practicaran las obras de misericordia: en las visitas a los enfermos en sus casas o en los centros hospitalarios; a los centros penitenciarios; al cementerio, rezando por los difuntos; o colaborando en las Caritas parroquiales o en cualquier institución de caridad. Así como con el rezo del Mírame, oh bueno y dulcísimo Jesús, cualquier día del año, y plenaria cualquier viernes del tiempo de Cuaresma.

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