Título I

Naturaleza y dominio de la Hermandad

Artículo 1º. Naturaleza:
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y San José Obrero (de ahora en adelante la Hermandad), es una Asociación Privada de Fieles creada en la Semana Santa del año 1969 con el fin de promover la piedad popular en la Comunidad de San José Obrero y conservar la Ermita la cual fue construida por la comunidad de fieles y los primeros miembros con su propio trabajo.
Del mismo modo la Hermandad pretende seguir fomentando el culto en la Ermita y promoviendo la piedad popular en el municipio de Pinto y en todos los lugares a donde su esfuerzo y la voluntad de Dios les permitan llegar.
Esta Hermandad tiene personalidad jurídica privada y sin ánimo de lucro, constituida en la Diócesis de Getafe, al amparo de lo establecido en el Código de Derecho Canónico y está ubicada en la Parroquia San Francisco Javier de Pinto, sede canónica.
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y San José Obrero se regirá por los presentes Estatutos, por las disposiciones del Derecho Canónico vigente y por las demás leyes civiles que le sean aplicables.

Artículo 2º.- Domicilio Social
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y San José Obrero tiene su domicilio social en La Ermita de Jesús Nazareno, San José Obrero y Santo Domingo de Silos de Pinto, situada en la calle San Joaquín, nº 11 Bis en el Barrio de El Prado de Pinto, custodiando la Ermita desde el año 1969.
La Asamblea General podrá determinar el cambio de domicilio dentro del territorio de la diócesis, el cual se comunicará al Ordinario del lugar.

Título II

Finalidades, Actividades y símbolos

Artículo 3º. Finalidades:
• Mantener y conservar la Ermita de Jesús Nazareno, San José Obrero y Santo Domingo de Silos de Pinto.
• Fomentar en los Hermanos la celebración de la Liturgia, con especial cuidado a la celebración de la Eucaristía Dominical.
• Fomentar el Culto a Nuestro Padre Jesús Nazareno y el misterio de la Pasión del Señor, y al Bienaventurado Patriarca San José, esposo de nuestra Madre la Virgen María.
• Venerar y honrar sus imágenes para lo cual se fomentará la asistencia a los actos de Culto y los ejercicios de Piedad necesarios a tal fin.
• Profundizar en la Fe y promover el Espíritu cristiano.
• Promover la fraternidad, solidaridad y caridad cristiana dentro de la Parroquia, Diócesis, etc.

Artículo 4º. Actividades:
Para lo referente al culto público, esta Hermandad seguirá las normas litúrgicas vigentes promulgadas por los libros litúrgicos y el Código de Derecho Canónigo, bajo el consejo y supervisión del Consiliario y respetando la piedad popular, las costumbres y las tradiciones locales. Para el logro de estos fines la Hermandad realizará las siguientes actividades:

* La Festividad se marcará el día 30 de Abril por la tarde, en el que se celebrará la misa votiva de San José Obrero. De este modo los días 30 de Abril, 1 y 2 de Mayo son considerados como triduo festivo de veneración de las imágenes propias de la Hermandad.
* Procesión de San José Obrero: Se realizará el día 1 de Mayo, festividad de San José Obrero, titular de la Hermandad y Patrón del Barrio del Prado.
* Procesión de Viernes Santo con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno junto con las demás imágenes del resto de Hermandades del municipio en la procesión tradicional de Pinto. La Hermandad se reserva el derecho de sacar en procesión otras imágenes de la Hermandad según juzgue oportuno la Junta Directiva junto con el Párroco y consiliario.
* Estación Penitencial con la imagen del Santísimo Cristo Crucificado del Prado, el Miércoles Santo.
* Participación en la Procesión del Corpus Christi junto al resto de Hermandades y Parroquias de la Villa de Pinto.
*Se celebrará un Funeral por los Hermanos y Familiares difuntos en los primeros quince días del mes de Noviembre, según decida la Junta Directiva.

*La Hermandad se reserva la iniciativa a promover otras expresiones de piedad popular en coordinación con la Parroquia San Francisco Javier de Pinto.

Artículo 5º. Simbología y hábito procesional:
Con el fin de conseguir una mayor identidad con la Hermandad, y siempre encaminado a lograr los fines de unión pastoral, la Hermanad contará con una serie de símbolos y un hábito procesional:

Estandarte: La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y San José Obrero, será representada corporativamente por el estandarte de la misma.

Escapularios: Los Hermanos se identificarán con el escapulario propio de la Hermandad, en el que figurarán la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno y el escudo de la Hermandad.

En el caso de los Hermanos que salgan en procesión revestidos portarán el medallón de la Hermandad con la imagen de Jesús Nazareno y detrás el nombre de la Hermandad, llevando el escapulario propio.

Hábito Procesional: Los Hermanos que deseen salir revestidos durante la procesión, deberán llevar el traje propio de la Hermandad.

Título III

Miembros de la asociación

Artículo 6º. Altas:
Podrán ser miembros de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y San José Obrero todas aquellas personas que reúnan las condiciones exigidas por el derecho común, acepten los Estatutos y el espíritu de la Asociación.
Cumpliendo estos requisitos para ser miembro de la Hermandad deberá solicitarse por escrito a la Junta Directiva, la cual se pronunciará sobre la aceptación del nuevo miembro en un periodo de 15 días.

Artículo 7º.- Derechos y obligaciones
*La Hermandad cuenta con dos clases de miembros: ordinarios y honoríficos.
Miembros Ordinarios:
o Los Hermanos serán admitidos a través de la imposición del Escapulario de la Hermandad.
o Participarán con voz y voto en las Asambleas Generales.
o Tendrán voto activo y pasivo para los cargos directivos.
o Aceptarán las disposiciones de los Estatutos y las decisiones válidas de las Asambleas Generales.
o Participarán activamente en las actividades de la Asociación en orden a conseguir los fines estatutarios de la misma.
o Contribuirán con la cuota que fije la Asamblea General.
o Tendrán derecho a los beneficios espirituales que se obtenga en las prácticas de piedad.
Miembros Honoríficos:
Son aquellas personas que hayan participado de modo especial en algún momento de la Hermandad, siendo o no hermanos, y que su labor merezca tal distinción.
o Serán propuestos por la Junta Directiva y aprobados por la Asamblea General.
o Participarán con voz pero sin voto en las Asambleas Generales.
o No podrán optar para ningún cargo directivo de la Junta Directiva.
o Podrán participar activamente en los actos de la Hermandad.
o No tendrán que contribuir obligatoriamente con la cuota fijada en la Asamblea General.

Artículo 8º.- Bajas
Los miembros de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y San José Obrero causarán baja por decisión propia; por el incumplimiento reiterado e injustificado de sus obligaciones; el incumplimiento de los presentes Estatutos y también, a tenor de lo establecido en el Derecho Canónico vigente (c. 316, 1), así como si sus opiniones son contrarias a la doctrina de la iglesia.
La Junta Directiva oirá antes al interesado y se exigirá siempre la previa amonestación. Quedando a salvo el derecho a recurrir a la autoridad eclesiástica (c. 316, 2).

Título IV

Gobierno de la asociación

Artículo 9º.- Asamblea General
La Asamblea General es el órgano supremo de gobierno de la Asociación. Está integrada por todos los miembros de la Asociación.

Artículo 10º.- Competencias de la Asamblea General:
La Asamblea General, presidida por el Presidente de la Asociación, tiene especialmente las siguientes competencias:
• Aprobar la memoria anual de las actividades de la Asociación, así como el plan de actuaciones del próximo año.
• Conocer el estado de cuentas del ejercicio económico anual y el presupuesto ordinario y extraordinario.
• Elegir el presidente de la Asociación.
• Acordar el cambio de domicilio social de la Asociación.
• Aprobar la cantidad de la cuota ordinaria y extraordinaria que han de satisfacer los miembros de la Asociación.
• Interpretar las disposiciones de los Estatutos de la Asociación.
• Aprobar el Reglamento de Régimen Interno que la Asociación quiera darse.
• Aprobar las modificaciones de los Estatutos y acordar la extinción de la Asociación.
• Decidir sobre cualquiera otra cuestión importante referente al gobierno y dirección de la Asociación.

Artículo 11º. Convocatoria:
La Asamblea General Ordinaria se celebrará anualmente y será convocada por el Presidente, con al menos quince días de antelación, mediante convocatoria que el Secretario dirigirá a todos los miembros (mediante cartas, carteles, información en las diferentes misas o cualquier medio que se estime oportuno por la Junta Directiva) que tienen derecho a participar en la Asamblea. En la convocatoria constará el día, hora, lugar de la reunión y el orden del día de la misma.

Artículo 12º. Asamblea General Extraordinaria:
La Asamblea General Extraordinaria se convocará cuando lo considere conveniente para el bien de la Asociación, el Presidente, o la Junta Directiva o una quinta parte de los miembros de la Asociación (con voz y voto), señalando el orden del día de la misma.

Artículo 13º. Junta Directiva:
La Junta Directiva es el órgano ejecutivo de la Asociación y está integrada por el Presidente, Vicepresidente, Secretario, Tesorero y Mayordomo de la asociación. Ninguno de estos cargos puede ser remunerado.
Todo miembro ordinario de la Hermandad tiene derecho a presentarse libremente a las elecciones para la presidencia de la Hermandad y en ningún caso se podrá forzar, contra su voluntad, a nadie a aceptar dicho cargo o cualquier otro de la Junta Directiva.
Previo al período de elección del Presidente, el actual deberá disolver la Junta Directiva y delegar en un miembro ordinario de la Hermandad, con una antigüedad mayor a diez años si fuera posible; a este miembro se le conocerá como Delegado. Sus funciones serán arbitrar las elecciones y servir de puente entre un Presidente y otro.
El Delegado solo podrá tomar decisiones que afecten al tiempo electoral, y si estas decisiones pudiesen comprometer el futuro de la Hermandad se convocaría una reunión extraordinaria de la Asamblea General.
De los ingresos económicos que sean recaudados durante este período se hará cargo dicho miembro reflejándolo por escrito, para posteriormente presentárselo a la Junta Directiva entrante, siendo el Delegado responsable del mismo. Todo gasto que se deba hacer durante estos veinte días se intentará dejar hecho por la anterior Junta Directiva, pero si hubiese que afrontar necesariamente algún gasto durante este período se consultaría con el Consiliario.
Este miembro será el que abra las votaciones, para ello elegirá a dos personas que se encargarán del listado de la Hermandad y de hacer el orden del día. Cuando se acabe de votar y se elija el nuevo Presidente se hará cargo en ese mismo momento de la Hermandad comenzando el ciclo Presidencial. 7
Una vez elegido el Presidente mediante Asamblea General Extraordinaria, este tendrá derecho a elegir, de entre los miembros ordinarios de la Hermandad, a su Junta Directiva. El Presidente deberá tener en cuenta que la Junta Directiva no podrá tener miembros con cargos políticos activos en el período de gobierno de dicha Junta.
El Presidente es elegido por un período de 3 años, pudiendo ser reelegido cuantas veces la Asamblea General considere necesarias y le respalde con sus votos en la elección. Para la renovación de los cargos se presentarán candidaturas con 20 días de antelación.
En caso de que ningún candidato se presente a las elecciones se formará una Comisión de Gobierno formada por antiguos miembros de Juntas Directivas de la Hermandad que harán las veces de Gobierno de la Hermandad hasta que algún hermano se decida a presentarse. En caso de pasar tres años bajo la Comisión de Gobierno sin que nadie se presente al cargo de Presidente se llamaría a la Asamblea General de forma extraordinaria para plantear la disolución de la Hermandad.
La Junta Directiva será cesada de su cargo si así lo decide la Asamblea General presentando un voto de censura contra el gobierno de la misma y siendo aprobado por dos tercios de los Hermanos miembros con derecho a voto. Si se diera el caso se procedería a unas nuevas elecciones.

Artículo 14º. Competencias de la Junta Directiva:
• Ejecutar los acuerdos válidos de las Asambleas Generales, que no se encarguen a una comisión especial o persona.
• Preparar la memoria y el plan anuales de actividades de la Asociación.
• Elaborar el estado de cuentas del ejercicio económico anual y el presupuesto ordinario y extraordinario preparado por el Tesorero, antes de presentarlo a la Asamblea General.
• Preparar el orden del día de las Asambleas Generales.
• Admitir los nuevos miembros de la Hermandad y decidir la baja de los miembros, a tenor de los artículos 6º, 7º y 8º de los Estatutos.
• Otorgar poderes notariales y delegar las facultades necesarias para legitimar actuaciones respecto de terceros, y otorgar poderes a abogados y procuradores de los Tribunales para defender y representar la Asociación en asuntos judiciales.
• Deberá comunicar a la Asamblea General el estado de Altas y Bajas a fecha de la celebración de dicha Asamblea.
• Podrá entregar a Hermanos que no formen parte de la Junta Directiva la realización de trabajos específicos siempre que hayan sido acordados por dicha Junta Directiva y puesto después en conocimiento de La Asamblea General

Artículo 15º. Reuniones:
La Asamblea General celebrará una reunión anual de forma ordinaria. Además celebrará reuniones extraordinarias siempre que sea convocada por el Presidente o lo pida un tercio de los miembros de la misma, además cada tres años se reunirá la Asamblea General de forma Extraordinaria para la renovación de la Junta Directiva. La forma de celebrar y convocar las reuniones será establecida por la misma Junta Directiva.
Para la validez de los acuerdos, será necesaria la presencia, al menos, de los dos tercios de los miembros en primera convocatoria, y en segunda convocatoria se tomarán por el voto de la mayoría y, en caso de empate, decidirá el voto de calidad del Presidente.

Artículo 16º.- Presidente
El Presidente de la Hermandad ostenta la representación legal de la misma y le corresponden las siguientes funciones:
• Presidir y dirigir las Asambleas Generales y las reuniones de la Junta Directiva.
• Ordenar la convocatoria y señalar el orden del día de las reuniones de aquellos órganos.
• Dirigir las votaciones y levantar las sesiones.
• Comunicar al Ordinario del lugar los miembros elegidos para componer la Junta Directiva, así como el estado anual de cuentas, el cambio de domicilio social, las modificaciones de los Estatutos y la extinción de la Hermandad, a los efectos pertinentes.

Artículo 17º.- Vicepresidente
El Vicepresidente sustituirá al Presidente en todas sus funciones cuando éste no pueda actuar por cualquier causa o por defunción.

Artículo 18º.- Secretario
El Secretario de la Hermandad, que lo será también de la Junta Directiva, tiene las siguientes funciones:
• Cursar, por orden del Presidente, las convocatorias de las Asambleas Generales;
• Levantar acta de las reuniones de los órganos de gobierno de la Hermandad, en donde figuren los temas tratados y los acuerdos tomados;
• Procurar que los encargados de llevar a término los acuerdos tomados lo cumplimenten;
• Llevar el registro de altas y bajas de los miembros de la Hermandad;
• Certificar documentos de la Hermandad con el visto bueno del Presidente;
• Cuidar del archivo de la Hermandad.

Artículo 19º.- Tesorero
• Administrar los bienes de la Hermandad de acuerdo con lo decidido por la Asamblea General y lo establecido en el derecho común.
• Preparar el estado de cuentas del ejercicio económico y el presupuesto ordinario y extraordinario anuales de la Hermandad.
• Recabar de los miembros de la Hermandad las cuotas fijadas según los Estatutos.
• Llevar el inventario de la Hermandad.

Artículo 20º.- Mayordomo
• Organizar los Cultos que celebre la Hermandad y que promoverá de acuerdo con el Párroco y con el Consiliario.
• La preparación de los actos litúrgicos.
• Disponer en general el montaje y exorno de los altares, así como de los pasos procesionales, vigilando que el traslado de las imágenes se realice con el máximo respeto y cuidado.
• En estas tres funciones anteriores, actuará siempre de acuerdo con el Párroco y con el Consiliario.
• Cuidar de los ornamentos, vestiduras y demás enseres necesarios para los cultos.
• Guardar los bienes de la Hermandad, al que irá agregando los de nueva adquisición, y deduciendo los que se enajenen, deterioren o inutilicen, de conformidad con la Junta Directiva.

Artículo 21º. Consiliario:
El Consiliario es elegido por la Asamblea General entre los sacerdotes que ejercen legítimamente el ministerio en la diócesis, y confirmado por el Ordinario del lugar; de modo ordinario será un sacerdote con ministerio pastoral en la Parroquia de San Francisco Javier.
El Consiliario asistirá a las Asambleas Generales y a las reuniones de la Junta Directiva, con voz pero sin voto. Las funciones del Consiliario son fundamentalmente las de acompañamiento y promoción espiritual de los miembros de la Hermandad, contribuir a que ésta mantenga siempre su naturaleza y finalidades eclesiales y fomentar la participación de la misma en los planes pastorales diocesanos, de acuerdo con los objetivos de la Hermandad.

Título V

Reuniones y acuerdos de la Hermandad

Artículo 22º.- Reuniones
La Asamblea General quedará constituida, en primera convocatoria, con la presencia de la mayoría absoluta de los convocados y, en segunda convocatoria, con un número inferior.
Los miembros que no puedan asistir a la Asamblea General podrán delegar su representación y voto en otro miembro. La delegación deberá realizarse por escrito firmado por el delegante en el formulario prescrito por la Junta Directiva. Cada miembro podrá tener solo dos delegaciones.

Artículo 23º.- Acuerdos
En cuanto a la forma de tomar acuerdos y especialmente para las elecciones se rige por el Código de Derecho Canónico vigente, canon 119:
“Respecto a los actos colegiales, mientras el derecho o los Estatutos no dispongan otra cosa: 1º Cuando se trata de elecciones, tiene valor jurídico aquello que, hallándose presente la mayoría de los que deben ser convocados, se aprueba por mayoría absoluta de los presentes; después de dos escrutinios ineficaces, hágase la votación sobre los dos candidatos que hayan obtenido mayor número de votos, o si son más, sobre los dos de más edad; después del tercer escrutinio, si persiste el empate, queda elegido el de más edad. 2º Cuando se trate de otros asuntos, es jurídicamente válido lo que, hallándose presente la mayor parte de los que deben ser convocados, se aprueba por mayoría absoluta de los presentes; si después de dos escrutinios persistiera la igualdad de votos, el presidente puede resolver el empate con su voto; 3º. Mas lo que afecta a todos y a cada uno, debe ser aprobado por todos”.
No obstante, para la modificación de los Estatutos y para la extinción de la Hermandad, la Asamblea General deberá tomar el acuerdo en un único escrutinio válido y con la mayoría de los dos tercios de votos.

Título VI

Facultades de la autoridad Eclesiástica

Artículo 24. El Obispo Diocesano:
Corresponden al Obispo Diocesano las siguientes facultades:
• El derecho de visita y el de inspección de todas las actividades de la Hermandad.
• La confirmación del Consiliario de la Hermandad.
• La facultad de exigir en cualquier momento rendición detallada de cuentas.
• El reconocimiento de las modificaciones de los Estatutos.
• La disolución de la Hermandad, de acuerdo con el derecho.
• Las otras facultades que el Derecho Canónico vigente le atribuya.

Título VII

Administración de los bienes

Artículo 25º. Administración de los bienes de la Hermandad:
La Hermandad podrá adquirir, retener, administrar y enajenar bienes temporales, de acuerdo con los Estatutos y el Derecho Canónico vigente. De igual forma podrá adquirir bienes temporales mediante donaciones, herencias o legados que sean aceptados por la Junta Directiva.

Artículo 26º. Relación de la Autoridad Eclesial con los bienes de la Hermandad:
La Hermandad, conforme a lo previsto en el c. 325, 1, rendirá cuentas anualmente a la Autoridad Eclesiástica competente.
Los gastos que superen 150000 Euros se deben consultar con el Obispo a tenor de la normativa de la Conferencia Episcopal Española en su LXXXVII asamblea plenaria ( BOCEE 1, 1984, p. 103).

Título VIII

Modificación de los estatutos y disolución de la Hermandad

Artículo 27º.- Modificación de los Estatutos
La modificación de los Estatutos deberá ser aprobada por la Asamblea General, en un único escrutinio válido, con la mayoría de los dos tercios de votos. Las modificaciones, una vez aprobadas por la Hermandad, precisan para entrar en vigor de la aprobación del Obispo Diocesano.

Artículo 28º.- Extinción y disolución
La Hermandad podrá extinguirse por decisión de la Asamblea General Extraordinaria, tomada en un único escrutinio válido, con la mayoría de los dos tercios de votos. Podrá ser suprimida por decisión del Obispo Diocesano, si la actividad de la Hermandad es en grave daño para la doctrina o la disciplina eclesiástica o causa escándalo a los fieles, como establece el derecho.

Artículo 29º.- Destino de los bienes
En caso de extinción o disolución de la Hermandad, los bienes de la misma serán entregados por la Junta Directiva a instituciones eclesiales que se proponen fines similares a los que figuran en los presentes Estatutos y de acuerdo con lo que determine la Asamblea General Extraordinaria.

Anuncios